Todo comenzó con el deseo de tener de nuevo un compañero de cuatro patas...un perro que compartiera sus aventuras con mi pareja y conmigo en nuestra nueva casa. El no querer contribuir al mercado de animales me llevó a querer adoptarlo de la perrera municipal.
Fue mi pareja quien lo eligió. Yo tenía más interés por una perrita enfermiza y ya mayor, que me cautivó con su mirada...y es que Jumpy era un perro de un año y medio ya, pero sanísimo y con una energía impresionante. Era casi seguro que sería adoptado con facilidad, yo buscaba salvarle la vida a algún otro que lo tuviera más difícil. Pero cuando mi pareja, que había conectado desde el primer momento con el Braco Húngaro de hocico rosado y ojos vivarachos, me comentó que había sido adoptado ya tres veces y devuelto a la perrera en todas las ocasiones, y que no lo habían sacrificado ya porque estaba muy sano y activo....entendí que iba a ser nuestro perro.
Y así fue....todo lo demás han sido muchas anécdotas y aventuras, casi todas muy divertidas, otras no tanto, pero especiales...
Con mucho cariño, y con el mayor deseo de divertir, sensibilizar y ayudar a los lectores a conocer mejor a sus mascotas, y a descubrir curiosidades y crear sonrisas...os dedico a todos este cuento tan entrañable, este diario de ¡¡ Jumpy Braco!!!

No hay comentarios:
Publicar un comentario